POR QUÉ UNNORMAL
Hemos creado UNNORMAL porque queremos ayudar a las personas a que dejen de inprovisar con su salud.
Porque lo que la sociedad ha normalizado, el cansancio constante, problemas en el sueño, la inflamación silenciosa o vivir medicado, no es normal. Es el resultado de décadas de hábitos equivocados que nadie corrige porque el sistema no tiene incentivo para hacerlo.
UNNORMAL existe para reivindicarlo y para demostrar, con evidencia y con resultados reales, que otra forma de vivir es posible. Y que no requiere ni resignación ni pastillas para siempre.
Vida solo tenemos una, ¿cómo quieres vivirla?
El punto de partida
Nosotros también hemos estado ahí, con un trabajo de oficina en el mundo corporativo, con jornadas intensas de trabajo, horas extras, demasiadas pantallas de luz azul y poca o nada de contacto con el mundo exterior, el sol o la maturaleza.
Todo empezó después de la universidad, hemos estudiado Economía y Administración de Empresas. Nuestro sueño era encontrar el mejor trabajo posible, por lo que empezar a trabajar en consultoría nos parecía las puertas del cielo hacia un puesto directivo en alguna multinacional, solo había que lucharlo.
Durante años nuestro único objetivo fue llegar a lo más alto de la organización, todo ello pasaba por trabajar sin descanso para alcanzar nuestras metas. Pasaban los años y crecimos profesionalmente, lo que no sabíamos es que estábamos pagando un precio muy alto a cambio, nuestra salud.
El problema (JULIA)
Primero fueron los episodios de burnout, disbiosis intestinal, aparecieron los problemas de desajustes hormonales que deribaron en Amenorrea Hipotalámica (ausencia de menstruación durante meses) y episodios de ansiedad que afectaba directamente a mi estado emocional.
Mi descanso se vió duramente afectado, incapacidad para conciliar el sueño y despertares nocturnos que yo achacaba a que mi pareja Cristian me despertaba con sus movimientos nocturnos en la cama, por lo que terminé durmiendo en otra habitación durante meses. Qué sorpresa al descubrir que por mucho que durmiese sola, alejada de todo, seguía durmiendo igual de mal. El insonmio estaba machando mi salud, los procesos de reparación nocturnos del cuerpo se estaban viendo afectados y yo estaba cada día más cansada.
No entendía que estaba pasando, supuestamente tenía una carrera de éxito, hacía deporte y me alimentaba de manera saludable. Sin embargo, estaba agotada, con dolores de cabeza constantes y emocionalmente debastada. No podía rendir bien en mi trabajo, estaba afectando a mi relación y no me sentía bien conmigo misma.
Fué entonces cuando toqué fondo y decidí pedir ayuda profesional.
Nunca olvidaré a Jose, un profesional de medicina integrativa (PNI) que se había formado en el instituto de Xevi Verdaguer. Juntos analizamos mi caso, realizamos analíticas, modificamos alimentación, deporte y abordabamos el estrés que estaba sufriendo.
Esa fue la puerta de entrada hacia la salud integrativa, había descubierto un mundo nuevo que me apasionaba, estaba entusiasmaad con todo lo que nosotros mismos podemos hacer para mejorar nuestra salud sin depender de un fármaco.
Entonces todo cambió. Empecé a investigar sobre los hàbitos saludables, a realizar modificaciones en mi estilo de vida (sueño, alimentación, gestión emocional, tóxicos en el hogar...). Los nuevos hábitos que implanté salvaron mi salud. Aprendí a ser constante y ser paciente, lo bueno lleva su tiempo.
Desde entonces no he parado de formarme y he deborado decenas de libros, pero lo que más me ha hecho confiar es comprobar por mi misma que los hábitos que he implementado a lo largo de los años han sido 100 veces más efectivos que todos los medicamentos (vestidos de parches) que he tomado a lo largo de los años.
El problema (Cristian)
Al principio era muy exceptico a aplicar según que hábitos, ya que me parecían cosas extrañas alejadas de mi realidad y tenía dudas de si me iban a ayudar con la salud. Me considero una persona muy abierta de mente y curiosa, por lo que a parte de empezar a aplciar los hábitos por mi cuenta, también decidí formarme para poder basarme en evidencia científica y tener todo el conocimiento de lo que estaba aplicando y como estaba afectando a mi salud.
Yo también he pasado por diferentes problemas de salud a lo largo de mi carrera profesional, ocasionado por estrés constante en el trabajo, jornadas maratonianas para cumplir objetivos y dejar de lado completamente mi salud física y sobre todo, mental.
Al principio, además del estrés constante, tenía malos hábitos de sueño y alimentación. Sufrí un episodio de burnout derivado de un gran proyecto corporativo que me provocó caída de pelo en la barba, literalmente mi barba parecía un colador. Además sufría de sobre peso, depresión y disbiosis intentinal. Todos esos problemas me parecían normales, total, muchas personas conocidas los sufrían, era lo normal.
Un día mi cuerpo dijo basta y estuve dos meses con diarrea durante cada día. Fue entonces cuando decidí ponerme en manos de un PNI del equipo de Xevi Verdaguer. Mi test de estrés en saliva mostraba los resultados de una persona de 70 años... había llegado a mi límite. Mi cuerpo estaba gritando que tenía que realizar cambios en mi vida.
Para mi, implantar hábitos que me ayuden a manejar mi estrés, conseguir un sueño reparador, controlar mi inflamación y eliminar los tóxicos de mi entorno me ha cambiado la vida.
NOSOTROS HOY
A día de hoy podemos decir que somos dos personas completamente nuevas, enérgicas y conscientes de que cada hábito de nuestro día a día te acerca o te aleja de conseguir lo que te propongas. Pero sobre todo, que ante cualquier problema de salud, hay que identificar la causa y sanarla, no poner parches que luego deriban en otros problemas.
Al final de todo hemos entendido una cosa fundamental, nuestro cuerpo sana por si mismo si le das lo que tu biología espera de ti. Eso pasa por implantar pequeños hábitos que te devuelven la salud de forma natual en este mundo lleno de ruido.
NUESTRO PROPÓSITO
Nuestro propósito es compartir con todas las personas posibles los hábitos que nos han devuelto la salud. ¿Y tú, estás dispuesto a hacer las paces con lo único que te sostiene en el día a día? Tú cuerpo