POR QUÉ UNNORMAL

Hemos creado UNNORMAL porque queremos ayudar a las personas a que dejen de improvisar con su salud.

Porque estamos cansados de que nos digan que lo que nos pasa es normal:
Estar cansado todo el día.
Dormir mal.
Vivir inflamado.
Sentirte sin energía.
Necesitar algo para dormir, algo para el estrés y algo para seguir tirando.

Nos han enseñado a convivir con todo eso.

Pero no es normal.

Es lo que hemos normalizado.

UNNORMAL nace para cuestionar todo aquello que hemos aprendido a aceptar como inevitable y para demostrar que muchas veces existe otra forma de hacer las cosas.

Una forma basada en entender tu cuerpo, recuperar hábitos que hemos ido perdiendo y dejar de poner parches cuando lo que necesitas es encontrar la causa.

Porque vida solo tenemos una, ¿cómo quieres vivirla?

NOSOTROS TAMBIÉN ESTUVIMOS AHÍ

No empezamos UNNORMAL porque lo hubiéramos leído en un libro.

Lo empezamos porque lo vivimos.

Después de la universidad estudiamos Economía y Administración de Empresas y perseguimos lo que, en aquel momento, parecía el camino lógico hacia el éxito.

Un buen trabajo.
Una buena empresa.
Un buen sueldo.
Un puesto cada vez más alto.

Empezar en consultoría nos parecía abrir las puertas hacia ese futuro.

Solo había que trabajar duro.

Y eso hicimos.

Durante años vivimos para trabajar.

Jornadas interminables, horas extra, pantallas durante todo el día, estrés constante, poco contacto con el exterior, poco sol y poco descanso.

Mientras nuestra carrera profesional crecía, nuestra salud empezaba a pagar la factura.

Y nosotros ni siquiera nos dábamos cuenta.

JULIA

Primero llegaron los episodios de burnout.

Después, la disbiosis intestinal.

Los desajustes hormonales.

La Amenorrea Hipotalámica, que hizo desaparecer mi menstruación durante meses.

La ansiedad.

Y después llegó algo que terminó afectándolo todo:

dejé de dormir.

Me costaba conciliar el sueño y me despertaba constantemente durante la noche.

Durante meses pensé que el problema era Cristian.

Sus movimientos en la cama me despertaban y acabé durmiendo en otra habitación.

Hasta que descubrí algo:

seguía durmiendo igual de mal estando completamente sola.

El problema no era Cristian.

Era mi cuerpo.

El insomnio estaba machacando mi salud. Mis noches habían dejado de ser un momento de recuperación y cada día me encontraba más cansada.


Lo paradójico es que, desde fuera, mi vida parecía ir perfectamente.

Tenía una carrera profesional de éxito.

Hacía deporte.

Comía saludable.

Pero estaba agotada.

Tenía dolores de cabeza constantes.

Estaba emocionalmente devastada.

No rendía bien en el trabajo.

Mi relación empezaba a verse afectada.

Y, sobre todo, no me sentía bien conmigo misma.

Hasta que un día entendí que seguir haciendo lo mismo no iba a cambiar nada.

Necesitaba ayuda.

EL PUNTO DE INFLEXIÓN

Fue entonces cuando conocí a Jose, profesional de medicina integrativa y formado en el Instituto de Xevi Verdaguer.

Analizamos mi caso.

Hicimos analíticas.

Revisamos mi alimentación.

Mi deporte.

Mi descanso.

Y, sobre todo, el estrés al que llevaba años sometiendo a mi cuerpo.

Aquello fue una puerta de entrada a un mundo completamente nuevo.

Descubrí que muchas de las cosas que damos por normales en nuestra vida cotidiana tienen un impacto enorme sobre nuestra salud.

Y que también tenemos mucho más margen de actuación del que pensamos.

Empecé a cambiar mis hábitos.

Mi sueño.

Mi alimentación.

La gestión del estrés.

Mi exposición a tóxicos.

Mi relación con la luz, el movimiento y el entorno.

No fue inmediato.

Y, desde luego, no fue fácil.

Pero funcionó.

Poco a poco recuperé mi salud.

Y aprendí una de las cosas que más nos ha marcado:

lo bueno lleva tiempo.

Cristian

Mi historia fue diferente, pero el origen era el mismo.

El trabajo.

El estrés.

Las jornadas maratonianas.

La obsesión por cumplir objetivos.

Y dejar mi salud en segundo plano.

Al principio tenía malos hábitos de sueño y alimentación y vivía sometido a un nivel de estrés que consideraba completamente normal.

Hasta que mi cuerpo dijo basta.

Después de un gran proyecto corporativo sufrí un episodio de burnout que provocó incluso una caída de pelo en la barba.

Literalmente, mi barba parecía un colador.

Además, sufría sobrepeso, depresión y problemas intestinales.

Y lo más preocupante es que todo aquello me parecía normal.

Porque conocía a muchas personas que estaban igual.

Así que pensé:

“Esto es lo normal.”

Hasta que un día estuve dos meses con diarrea prácticamente todos los días.

Ahí entendí que algo tenía que cambiar.

Me puse en manos de un profesional de PNI del equipo de Xevi Verdaguer.

Los resultados de mi test de estrés en saliva mostraban valores propios de una persona de 70 años.

Había llegado a mi límite.

Mi cuerpo llevaba tiempo gritándome que algo no iba bien.

Y por fin decidí escucharlo.

NO FUE UN SUPLEMENTO, FUERON LOS HÁBITOS

Desde entonces no hemos parado de formarnos.

Hemos leído decenas de libros, investigado, aprendido y, sobre todo, experimentado en nosotros mismos.

Porque una cosa es leer que un hábito puede ayudarte.

Y otra muy diferente es comprobarlo en tu propia piel.

Aprendimos que recuperar la salud no consiste en encontrar una solución milagrosa.

Consiste en hacer muchas pequeñas cosas bien.

Dormir mejor.

Comer mejor.

Moverte.

Gestionar el estrés.

Exponerte a la luz adecuada.

Reducir los tóxicos innecesarios.

Cuidar tu entorno.

Y, sobre todo, ser constante.

No buscamos una vida perfecta.

Buscamos una vida que tenga sentido para nuestra biología.

APRENDIMOS A ESCUCHAR NUESTRO CUERPO

Hoy somos dos personas completamente diferentes a las que éramos entonces.

Tenemos más energía.

Somos más conscientes.

Y hemos aprendido a escuchar nuestro cuerpo antes de que tenga que gritar.

También hemos entendido algo fundamental:

cuando aparece un problema de salud, poner un parche puede aliviar el síntoma, pero no necesariamente soluciona lo que lo está provocando.

Por eso en UNNORMAL no queremos decirte simplemente qué producto comprar.

Queremos ayudarte a entender qué puedes cambiar, por qué hacerlo y cómo convertirlo en un hábito.

Porque el conocimiento sin acción no cambia nada.

Y un buen hábito sin constancia tampoco.

AHORA SABEMOS ALGO QUE ANTES NO SABÍAMOS

Queremos acercarte el conocimiento que nosotros nos habría gustado tener cuando estábamos al límite.

Para convertir información dispersa en acciones concretas.

Para ayudarte a cambiar hábitos sin tener que dedicar cientos de horas a investigar qué hacer, cómo hacerlo y por dónde empezar.

Porque creemos que cuidar tu salud no debería ser otro trabajo a tiempo completo.

Y porque creemos que no deberíamos esperar a estar enfermos para empezar a cuidarnos.

Tu cuerpo lleva toda la vida intentando mantenerte en equilibrio.

Quizá ha llegado el momento de empezar a escucharle.

NUESTRO PROPÓSITO

Nuestro propósito es compartir con el mayor número de personas posible los hábitos que nos devolvieron la salud.

No prometemos milagros.

No creemos en soluciones mágicas.

Creemos en algo mucho más poderoso:

entender tu cuerpo, cambiar tus hábitos y ser constante.

Porque hay cosas que hemos normalizado que no deberían ser normales.

Y nosotros hemos decidido dejar de normalizarlas.

UNNORMAL.

Deja de improvisar con tu salud.

Y empieza a hacer las paces con lo único que te acompaña cada día.

Tu cuerpo.